Regresa el lobo mexicano a Durango como símbolo de orgullo, vida y conservación

Por Rodrigo Aparicio - enero 15, 2026

 Regresa el lobo mexicano a Durango como símbolo de orgullo, vida y conservación

Recibe Durango a cinco lobos mexicanos nacidos y criados en cautiverio, como parte del Programa Binacional de Conservación entre México y Estados Unidos.

⁠Eligen a Durango por ser parte del hábitat histórico del lobo mexicano y contar con condiciones adecuadas para su cuidado y manejo especializado.

Como parte del compromiso de Toño Ochoa con la conservación ambiental y el cuidado de especies emblemáticas, Durango se integra de manera activa al Programa Binacional de Conservación del Lobo Mexicano, con la próxima llegada de cinco ejemplares nacidos en el Zoológico Los Coyotes de la Ciudad de México al Zoológico Sahuatoba, en la capital duranguense.

El director del Zoológico Los Coyotes, José Octavio López Fernández, informó que los cinco lobos son machos, nacieron en abril de 2018 y pertenecen a la segunda camada de una pareja reproductora certificada. Estos ejemplares forman parte de los centros avalados dentro de este programa internacional de conservación.

Explicó que el lobo mexicano estuvo al borde de la extinción y que, gracias a este esfuerzo conjunto entre México y Estados Unidos, se logró rescatar a los últimos ejemplares para iniciar un programa de reproducción controlada. A partir de 2011 comenzó la reintroducción a vida silvestre y, en 2019, la especie cambió su estatus de “probablemente extinta en vida silvestre” a “en peligro de extinción”, lo que refleja avances importantes en su recuperación.

Durango fue elegido por formar parte del hábitat histórico del lobo mexicano y por contar con el potencial para convertirse en un punto clave que fortalezca el patrimonio genético de la especie y futuros proyectos de preliberación, bajo criterios estrictos de manejo, bienestar animal y cuidado genético.

El traslado de los lobos se realizará sin sedación, ya que están habituados al manejo humano. Los ejemplares entrarán de manera voluntaria a sus áreas de resguardo, pasarán a transportadoras especializadas y viajarán por carretera al aeropuerto, para después ser trasladados en avión.

Se explicó que estos cinco lobos no podrán regresar a vida silvestre, debido a que nacieron en cautiverio y mantienen un vínculo cercano con humanos. Sin embargo, podrán participar como reproductores, lo que permitirá que futuras camadas sí se preparen para su liberación en su hábitat natural.

En el tema de alimentación, la responsable del área, Magaly Oregón, detalló que la dieta del lobo mexicano en cautiverio se compone principalmente de pollo, codorniz y conejo, con consumo ocasional de croqueta especializada, agua disponible en todo momento y suplementos diarios. Señaló que la nutrición es la base de la medicina preventiva y que en Durango se mantendrá el mismo nivel de cuidado.

Por su parte, el médico responsable, Alejandro Fernández Ramos, explicó que los ejemplares han sido monitoreados desde el apareamiento de sus padres, cuentan con esquemas completos de vacunación y desparasitación, se mantienen libres de parásitos y presentan un comportamiento estable.

Finalmente, el director del Zoológico Los Coyotes invitó a las y los duranguenses a conocer, valorar y proteger al lobo mexicano, promoviendo la educación ambiental y el respeto a la fauna silvestre, y evitando prácticas que pongan en riesgo a la especie en vida libre.

La llegada de estos ejemplares consolida a Durango como un aliado clave en la conservación del lobo mexicano y fortalece el trabajo responsable en favor de la biodiversidad. Es una acción que une historia, ciencia y compromiso ambiental, y que apuesta por el cuidado de una especie que representa la fuerza y el carácter del pueblo duranguense.



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