En política, cuando los partidos empiezan a hablar
de estrategia, todavía no hay candidatos… pero ya hay aspirantes.
Y en Durango, aunque falta camino por recorrer, el
tablero del 2027 comienza a acomodarse.
El próximo año estarán en juego las cuatro
diputaciones federales de mayoría relativa y, en el ámbito local, 15
diputaciones de mayoría y 10 de representación proporcional. La elección será
el 6 de junio de 2027.
Pero más allá de las cifras, lo que realmente está
en juego es algo mucho más grande: la correlación de fuerzas con la que
Durango llegará a la sucesión gubernamental de 2028.
Hay una versión que cada vez toma mayor fuerza en
los círculos políticos: que el gobernador Esteban Villegas pueda encabezar una
candidatura federal por la vía de representación proporcional.
El propio gobernador ha dicho que analiza
participar en 2027 a petición de la alianza PRI-PAN y que todavía no está
definido el cargo. Pero tampoco ha cerrado la puerta.
Y aquí es donde la política empieza a hablar entre
líneas porque si Esteban va en una candidatura plurinominal, la jugada tendría
una lógica muy clara: utilizar su figura dentro de una estrategia política
de mayor alcance.
Dicho de otra manera: Esteban no tendría
necesariamente que ir a buscar votos a un distrito; podría convertirse en una
pieza de negociación y posicionamiento nacional del bloque que encabezan PRI y
PAN.
El PRI y el PAN todavía tendrán que resolver cómo competirán,
pero algo parece evidente: ninguno de los dos quiere regalar terreno.
El PAN ha planteado públicamente la posibilidad de
mantener la alianza con el PRI, mientras que distintos análisis locales han
planteado incluso un escenario de alianza "de facto", aunque los
partidos aparezcan separados en la boleta.
Y no es una ocurrencia menor ya que Durango ha
demostrado que el voto útil y la coordinación territorial pueden modificar una
elección.
En 2025, PRI y PAN obtuvieron juntos 20
presidencias municipales, mientras Morena y sus aliados consiguieron 16 y
Movimiento Ciudadano tres, de acuerdo con el PREP reportado con 96 por ciento
de las actas computadas.
Ese resultado les da a priistas y panistas un argumento
para sentarse a negociar, pero también les pone una obligación: elegir
buenos candidatos porque la
estructura ayuda, pero ya no gana sola.
MORENA NO VIENE A
PASEAR
Del otro lado está Morena y sería un error
subestimarlo. La elección de 2027 encontrará a Morena con una marca nacional
fuerte, con presencia territorial y con la intención declarada de competir por
los cuatro distritos federales.
Además, Morena ya adelantó que sus candidaturas
federales serán definidas mediante encuestas y que buscará participar en
coalición con el Partido Verde y el Partido del Trabajo.
Eso significa que la pelea no será solamente Morena
contra PRI-PAN será, en buena medida: PRI-PAN contra Morena-PT-PVEM.
Y en medio de esa disputa aparecerá Movimiento
Ciudadano, que ya anunció que pretende presentar candidatos en los 15 distritos
locales y los cuatro federales, incluyendo perfiles provenientes de la sociedad
civil; MC puede no ganar muchos distritos, pero sí puede quitar los votos
suficientes para modificar una elección cerrada y en política, a veces no hace
falta ganar para ser determinante.
EL CONGRESO LOCAL:
LA OTRA GUERRA
Pero quizá la batalla más delicada no esté en San
Lázaro; Está aquí en el Congreso del Estado porque los 25 espacios de la
próxima Legislatura serán fundamentales para los últimos años del gobierno de
Esteban Villegas y sobre todo para la transición política rumbo a 2028.
Por eso no sorprende que el propio gobernador haya
dicho que su principal interés para 2027 será conservar una representación
suficiente en el Congreso local para cerrar con fuerza su administración.
Morena ya definió en 2024 que puede ganar distritos
locales.
PRI y PAN, por su parte, demostraron en 2025 que
tienen una estructura territorial capaz de competir y ganar municipios y
distritos electorales.
Entonces la pregunta no es quién tiene la camiseta
más grande.
La pregunta es: ¿Quién será capaz de convertir
estructura, candidato y territorio en votos?
Durango tiene una particularidad política que no se
puede ignorar; el PRI ha sido durante décadas una fuerza dominante en el
estado.
La alternancia de 2016, con José Rosas Aispuro
Torres (priista, por cierto) rompió aquella hegemonía y demostró que el estado
sí podía cambiar de color.
Pero también demostró algo más: La historia ayuda,
la estructura ayuda, los gobiernos ayudan, pero ninguna elección se gana con el
recuerdo de las elecciones anteriores.
MORENA TAMPOCO
TIENE EL CAMINO PAVIMENTADO
Del otro lado ocurre algo parecido.
El crecimiento de Morena es innegable, pero
convertir una marca nacional en triunfos locales requiere candidatos, operación
territorial y capacidad de organización.
La elección municipal de 2025 dejó precisamente un
mapa dividido.
PRI-PAN recuperó la capital y obtuvo 20 municipios;
Morena y sus aliados conservaron una presencia importante con 16 ayuntamientos.
Eso no permite hablar de un estado pintado de un
solo color.
Permite hablar de un Durango competido.
Y eso hace todavía más importante la selección de
candidatos.
LA DANZA APENAS
COMIENZA
Por eso, los nombres que comienzan a circular no
deben confundirse todavía con candidaturas.
En el PRI, PAN, Morena, Verde, PT y MC hay perfiles
que ya levantaron la mano, otros que están siendo medidos y algunos que
seguramente todavía no aparecen públicamente.
Y ahí puede estar la sorpresa porque como ha dicho
el propio Esteban Villegas al hablar de 2028, una elección puede convertir a
una persona que hoy no está en el radar en una figura política de primer nivel.
Así que no hay que apresurarse.
Lo que sí podemos decir es que 2027 ya comenzó.
#LaHistoriaSigue
Mentas y mentadas.- una_299@hotmail.com

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