ππ¨ππ₯π§π’ ππ‘ππ’π₯π π ππ ππ¦π§ππππ‘ π©πππππππ¦, ππ’ππ₯π’π¦, πππ¦ππΓπ’π¦ π¬ π¨π‘ π₯π¨π ππ’ π€π¨π π‘π’ π¦π πππ§πππ‘π
El gobernador de Durango, Esteban Villegas Villarreal, llega a su cuarto informe de gobierno en un momento particularmente importante para el estado. Cuatro aΓ±os despuΓ©s de asumir las riendas de una entidad que durante dΓ©cadas ha cargado con el peso de la marginaciΓ³n, el balance obliga a mirar mΓ‘s allΓ‘ de las cifras: hay que observar el esfuerzo, la gestiΓ³n y la voluntad polΓtica que han permitido mantener a Durango en movimiento.
El cuarto informe no serΓ‘ solamente un ejercicio de
rendiciΓ³n de cuentas. SerΓ‘ tambiΓ©n la oportunidad de mostrar quΓ© tanto ha avanzado
Durango y, sobre todo, hacia dΓ³nde pretende llevarlo su gobierno.
Desde la Unidad Deportiva EstaciΓ³n Central, el gobernador
tendrΓ‘ un escenario que no parece elegido al azar. El mensaje serΓ‘ claro: Durango
quiere dejar de ser espectador para convertirse en protagonista del desarrollo
del norte del paΓs.
Y para lograrlo se necesita algo mΓ‘s que discursos.
Se necesita tocar puertas, gestionar recursos, construir
acuerdos y, muchas veces, insistir hasta conseguirlos.
En ese terreno, hay que reconocerle a Villegas algo que no
siempre se dice con la misma fuerza: no ha dejado de tocar puertas.
Uno de los grandes sΓmbolos de esa gestiΓ³n es la Presa El
Tunal II, un proyecto esperado durante dΓ©cadas y que hoy representa mucho mΓ‘s
que una obra de infraestructura. Es una apuesta por el agua, por el campo, por
la industria y por el crecimiento futuro de Durango. Es, tambiΓ©n, la
demostraciΓ³n de que los proyectos que durante aΓ±os parecieron imposibles pueden
convertirse en realidad cuando existe voluntad polΓtica y capacidad de gestiΓ³n.
Pero el proyecto de gobierno no se limita al concreto, al acero
o a las grandes obras.
Hay una narrativa polΓtica que atraviesa este cuarto
informe: la unidad como condiciΓ³n indispensable para avanzar.
En un paΓs profundamente polarizado, Villegas ha optado por
mantener puentes con el Gobierno Federal y particularmente con la presidenta
Claudia Sheinbaum, a quien reconoce como aliada para Durango. Para un
gobernador surgido de una alianza opositora, esa capacidad de interlocuciΓ³n no
es un detalle menor.
Gobernar tambiΓ©n es saber negociar y Durango necesita que
quien lo gobierna tenga la capacidad de sentarse con todos, independientemente
de colores partidistas, cuando lo que estΓ‘ de por medio es el futuro de los
duranguenses.
Este cuarto informe llega, por ello, en una etapa de
consolidaciΓ³n. Villegas ya no puede hablar solamente de proyectos: comienza a
hablar de nuestra memoria y nuestro futuro.
Obra pΓΊblica, inversiΓ³n, generaciΓ³n de oportunidades,
infraestructura, desarrollo social y estabilidad polΓtica forman parte de una
administraciΓ³n que ha buscado cambiar la percepciΓ³n de un estado que durante
demasiado tiempo fue visto como perifΓ©rico.
Por supuesto, Durango todavΓa tiene pendientes.
La pobreza, la migraciΓ³n, la salud, la educaciΓ³n y la
necesidad de fortalecer aΓΊn mΓ‘s la economΓa siguen siendo desafΓos que no
desaparecen con un informe de gobierno. Hay regiones y sectores que todavΓa
esperan que el desarrollo llegue con mayor fuerza y rapidez.
Pero reconocer los pendientes no debe impedir reconocer los
avances.
Y hay uno particularmente importante: Durango hoy tiene
mayor presencia, mayor interlocuciΓ³n y una agenda de desarrollo que hace
algunos aΓ±os parecΓa mucho mΓ‘s lejana.
Villegas ha tenido que gobernar en tiempos complejos, con
limitaciones financieras, con un escenario polΓtico cambiante y con enormes
necesidades acumuladas. Y aun asΓ, ha mantenido el timΓ³n.
Porque gobernar no consiste ΓΊnicamente en inaugurar obras o
anunciar inversiones. Gobernar es enfrentar problemas, resistir momentos
difΓciles, negociar cuando es necesario y mantener la capacidad de seguir
adelante cuando las circunstancias no son favorables.
El cuarto informe de Esteban Villegas serΓ‘, entonces, mucho
mΓ‘s que una fotografΓa del presente.
SerΓ‘ una mirada hacia el Durango que se estΓ‘ intentando
construir.
Un Durango que quiere dejar atrΓ‘s la etiqueta de estado
marginado para convertirse en una entidad competitiva, productiva y con mayor peso
en el escenario nacional.
Los resultados serΓ‘n materia de debate, los pendientes tambiΓ©n; eso es parte de la democracia y de la rendiciΓ³n de cuentas, pero hay
algo que difΓcilmente puede negarse: Esteban Villegas no ha dejado de
intentarlo.
Y en polΓtica, donde abundan las promesas que se las lleva
el viento, la verdadera diferencia estΓ‘ en quienes tienen la capacidad de
convertirlas en gestiΓ³n, la gestiΓ³n en obras y las obras en oportunidades.
Durango todavΓa tiene mucho camino por recorrer, pero hoy
camina y mientras haya rumbo, voluntad y trabajo, la historia todavΓa se estΓ‘
escribiendo.
#LaHistoriaSigue
0 Comentarios